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jueves, 22 de noviembre de 2012

Argentina: Peligra Miradas al Sur




Peligra Miradas al Sur 

(AW) La Asamblea de Trabajadores de Miradas al Sur, integrada por periodistas, diagramadores, correctores y fotógrafos, se declara en ASAMBLEA PERMANENTE y expresa su preocupación ante la decisión del Grupo Veintitrés de enviar cartas documento, imponiendo de manera compulsiva tomar "vacaciones" en enero de 2013 al cien por ciento de la redacción. Con ello, también ha informado que cerrará el semanario durante todo ese mes.




Tan llamativa disposición debilita al medio, multiplica las dudas sobre su continuidad e incluye un proceso de achicamiento cuyos objetivos finales desconocemos, pero que ya se materializó en ofrecimientos de retiros "voluntarios" y "propuestas" para pasar a otros emprendimientos del Grupo Veintitrés. Ambas alternativas en condiciones claramente desventajosas para los trabajadores.
En el último tiempo, la empresa ha deteriorado poco a poco las condiciones del trabajo. Entre otros recortes, los colaboradores permanentes no cobraron durante siete meses, entre abril y septiembre de este año. Al día de hoy, los pagos siguen atrasados. A esta situación, se suma que desde hace varios meses la publicación dejó de contar con fotógrafos, quienes eran colaboradores permanentes facturando por su trabajo y hoy han quedado sin tareas asignadas. Además, los viáticos no se cubren desde hace dos años. Cuestiones que los trabajadores venimos reclamando ante la empresa, en virtud de frenar la degradación y la pauperización de nuestro espacio de trabajo.
Desde el primer número que salió a la calle, en mayo de 2008, el colectivo de Miradas al Sur planteó una posición en torno a los grandes temas nacionales, sustentado en la honestidad de sus periodistas. Así, apoyó, entre otros temas, el debate en torno a la concentración monopólica de los medios en la Argentina y se expresó continuamente a favor de la aprobación y posterior aplicación de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, aprobada por el Congreso Nacional en 2009.
Miradas al Sur es un medio de comunicación a defender, en aras de seguir trabajando a favor de la polifonía de voces y el respeto de los trabajadores de la prensa en la Argentina.
Convocamos a los lectores, colegas y organizaciones políticas y de la sociedad civil a acompañarnos en esta etapa que pone en riesgo nuestros puestos de trabajo.

Asamblea de trabajadores de Miradas al Sur

 

viernes, 9 de noviembre de 2012

Modelo extiende la frontera sojera



Modelo extiende la frontera sojera

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Viernes, 09 de Noviembre de 2012 22:09
La soja llega a La Matanza

(AW) Un tercio de las tierras cultivables está sembrado con la oleaginosa. Desplazó a las quintas y reduce la oferta de frutas y verduras. Ya hubo denuncias por la fumigación, debido a que se encontraron restos de glifosato en campos.

Por Patricia Valli / Jairo Straccia

El máximo enclave peronista de la provincia de Buenos Aires no escapa a la locura por la soja: más de un tercio de las tierras cultivables de La Matanza ya está cubierto con la oleaginosa. Los más de 560 dólares por tonelada a los que cotiza en Chicago el alguna vez denominado "yuyo" hace que desplace a las tradicionales quintas de frutas y verduras que abastecen a la Ciudad y Gran Buenos Aires.
Según los últimos datos oficiales, en el partido hay más de 4 mil hectáreas sembradas con soja, el 34% de las 11.752 hectáreas rurales que hay. "En esa zona deberían estar las quintas de producción de alimentos para la población urbana", explicó el economista del Centro de Estudios Económicos y Monitoreo de las Políticas Públicas (Cemop) de la Universidad Popular de Madres de Plaza de Mayo, Andrés Asiaín.
La menor oferta por las frutas y verduras desplazadas por la producción sojera presiona sobre los precios de los alimentos y contribuye a la suba del valor por hectárea de los campos. Todo por la tentación de obtener un rinde de hasta $ 2 mil por hectárea, según cuentan en el sector. El Gobierno nacional, por su parte, estima que por las retenciones a la soja ingresarán unos $ 5 mil millones extra a las arcas del Estado.
"Los precios internos de los alimentos y bebidas acompañan la suba de los precios internacionales", evalúa Asiaín en referencia a la llamada "inflación importada".
El dato sobre el efecto en los precios de la "soja Matanza" circula en medio de reclamos por una reforma agraria y una ley contra los desalojos y la controversia por la ley de hábitat bonaerense y la demanda insatisfecha de viviendas, entre otros temas que en el fondo hablan de la disputa por la tierra.
"No se hace soja en quintas de una hectárea, se hace en campos de treinta o cincuenta hectáreas. Estos campos medianos son los más expuestos al avance de la soja", explicó Jorge Sutil, ex coordinador provincial de la subsecretaría Agricultura Familiar de la Nación.
Las zonas sembradas con soja se encuentran camino a Cañuelas, sobre la Ruta Nacional 3 y sus alrededores, a partir del kilómetro 38. En la mayoría de los casos se trata de superficies que se operan bajo el sistema pooles de siembra y llegan hasta las 200 hectáreas.
"La presión por el avance de la soja por ahora no recae sobre los barrios, pero se llevó por delante muchas quintas", relató un ex trabajador del municipio que recorre a diario la zona.
El fenómeno no es exclusivo del partido más poblado de la provincia de Buenos Aires, sino que se ve también en el Gran Rosario y sobre "los cultivos en el sudeste como Necochea, Tres Arroyos, Benito Suárez, donde avanza según el clima", explicó Susana Nuti, coordinadora de Foro País, la organización pro industrialización de soja que preside Mario Blejer.
Los promotores de la soja a gran escala consideran que estas pequeñas plantaciones "se dejan llevar por los precios internacionales pero no tienen en cuenta costos asociados a la operación y la rotación de suelos". La fumigación terrestre, salvo alguna disposición puntual de los municipios, está permitida, mientras que la aérea está prohibida para no afectar a la población. Y en La Matanza ya hubo denuncias por la fumigación, ya que se encontraron restos de glifosato en campos.